jueves, 24 de septiembre de 2020

El adiós... la postdata del poder.

Se van porque no hay proyecto, no hay rumbo y cada día se abre un frente nuevo, las mañaneras se han encargado de que las renuncias tengan un motivo, y una decepción a la vez; quienes tenían fotos cercanas al presidente desde campaña hoy las han borrado, se han ido y han dejado en sus motivos: corrupción, favoritismos, robos y sobre todo, incongruencia sobre lo que se dice y se hace en la tan llamada cuarta transformación.




La lista ya es copiosa entre los que llegaron con esa consigna transformar al país desde sus trincheras, pero se dieron cuenta que los Datos del Presidente no concordaban con la realidad: pasó con Germán Martínez quien renunció al IMSS; con Carlos Urzúa de Hacienda; Victor Manuel Toledo quien estuvo en Semarnat, y cuyo discurso hablaba de la incongruencia entre lo que se buscaba y lo que se tiene; el que fuera titular de Juegos y Sorteos de la Segob quien hizo efectiva su renuncia el 16 de septiembre, un día después de la Rifa, por la que ahora, Jaime Cárdenas, renuncia al Instituto para Devolver al Pueblo lo Robado (Inder) puso entre sus puntos de aclaración en su carta de despedida.

Javier Jiménez Espriú, declinó bajo la misma óptica: no estar de acuerdo con el discurso, la decisión unilateral que se dice, que se toma, pareciera al vuelo desde el púlpito con el escudo nacional en palacio, en la mañanera.

Al presidente no parece importarle mucho que sus allegados se vayan, de hecho para cada quien en su salida les tiene una despedida, a Espriú por ejemplo la osadía de su desacuerdo le costó estar sentado en un sillón sin derecho de réplica, mientras que a la más reciente de sus dimisiones, la de Cárdenas se debió a que no pudo con la corrupción.

En Palacio Nacional ha quedado también claro que nadie es indispensable y que no importa la experiencia, las posiciones se mueven como piezas de ajedrez, alguien de turismo ahora ocupa la titularidad del Inder, apenas a varias horas de la renuncia, que dicho sea de paso, filtró la misma a varios medios para hacer una vez más evidente que la realidad del jefe del Ejecutivo sólo parece rondar en palacio nacional.

¿Qué sigue? o, ¿Quién sigue? 

Queda claro que todo funcionario, secretario o allegado del presidente ya tiene un sustituto, y el escalafón sigue moviéndose incluso en niveles no mediáticos y poco visibles, donde quienes han trabajado ahí aseguran que lo que se dijo no es ni en una mínima parte un avance y mucho menos la construcción del país que se prometió en campaña.

La tensión ahora se viene en Morena y su elección interna, donde en algunos estados también el partido del presidente tiene divisiones y confrontaciones serias, ahí el tema será tras la decisión de la mayoría, crear operaciones que permitan darle a los perdedores, premios de consolación, pero el tema es que a tanto candidato, no habrá suficientes espacios y ello también traerá dimisiones a la causa que llevó a Andrés Manuel López Obrador a la presidencia.

Ya no causa asombro quien se va, pero en cada despedida queda redactada de manera políticamente correcta que no hay trazo, ni camino y mucho menos destino, algo que a los asesores del presidente debe ocupar, aunque en la estrategia se pueden topar con quien, en sus propios datos ha prescindido de amigos, y compañeros de lucha.

¿Traición?, ¿Decepción?, ¿Hartazgo?

Ramiro Escoto Ratkovich
Twitter: @Ramiro_Escoto

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