viernes, 20 de noviembre de 2020

La Revolución de Cuarta

La revolución mexicana que sucedió entre los años 1910-1917, comenzó como un movimiento en contra de la perpetuación en el poder del entonces general Porfirio Díaz; pero al final y con los años posteriores nos hemos dado cuenta que todo quedó en una guerra civil entre facciones, bandos y grupos que luchaban por la “auténtica revolución”.   Algo así como nuestros “flamantes” políticos de ahora pero con rifles, piedras y palos.  ¿Se imagina un San Lázaro en aquellos días?




En fin, en aquellos años eran muchos los grupos que, enarbolados en la bandera de sus derechos políticos y sociales se unieron bajo un objetivo común, sacar al "todo poderoso" de la silla presidencial, asunto que terminó en una guerra de guerrillas, dejando más de un millón de muertos.

A inicios de la época la mayoría de los mexicanos vivía en condiciones muy precarias, tal y como sucede hoy con 53 millones de mexicanos que la padecen y de los cuales 9 millones viven en condiciones infrahumanas (en un país con casi 125 millones de habitantes); actividades como la agricultura, ganadería o minería se basaban en sistemas feudales, que hoy día han sido cambiados por grandes corporativos y defendidos en muchos casos por Senadores en el Estado Mexicano ¿Verdad Napito?

La lucha armada de 1910 hizo surgir a líderes revolucionarios como Francisco I. Madero, Emiliano Zapata, Francisco Villa, Álvaro Obregón que con base en la presión, lograron que Porfirio Díaz renunciara a la presidencia el 25 de mayo de 1911. Algo así como lo que intentan hacer detractores de Calderón, Peña Nieto y ahora del Mesías de Macuspana, con sus pancartas todas bonitas ellas acompañadas de los gritos, pintas y desmanes.

Lamentablemente ese fue el inicio de la guerra civil en nuestro país, así como de una serie de traiciones hilvanadas que al paso de los años y al irse develando, han ido acabando con los “supuestos” héroes, toda vez que cada uno de los bandos involucrados se asumían como los auténticos defensores de los ideales revolucionarios.

Desconociendo a Madero como presidente, Zapata lanzaba el Plan de Ayala, que defendía la lucha agraria mientras en el norte Pascual Orozco iniciaba las demandas sociales en el Plan de la Empacadora.

Bajo esta lucha vino entonces la llamada “Decena trágica” 10 días derramando sangre que terminaron con la renuncia de Madero a la Presidencia y su asesinato 3 días después en febrero de 1913.

Con la llegada de Victoriano Huerta al poder, auspiciado por los Estados Unidos en el Pacto de la Embajada se viene la guerra de guerrillas en los años subsecuentes culminando con la promulgación de la Constitución el 5 de febrero de 1917 pero también sería el inicio de la lucha por el poder por el poder entre bandos y asesinando a los líderes revolucionarios: Zapata (1919), Carranza (1920) que solía llamar "usurpador" a Huerta ¿le suena?, Villa (1923) y Obregón (1928) por mencionar sólo algunos. 

Si uno estudia poquito la historia con todo lo que hoy sabemos, nos daremos cuenta de las traiciones a ideales, principios, allegados, beneficiados y demás cuando de lucha por el poder se trata. No hay amigos, solo intereses y enemigos comunes. 

Hoy día la 4T, ese esperpento revolucionario que supuestamente dirige López desde su púlpito presidencial todas las mañanas, sí recoge lo mejor de los ideales de luchas históricas en nuestro país (cuando al señor le conviene), buscando reducir la desigualdad, combatir la pobreza en aras del bien común, atacar la corrupción 8aunque tenga a Bartlett por un lado). 

La frustración viene cuando en la práctica, sólo existe la traición como moneda de cambio mientras persiguen sus propios intereses a costa de aquellos ideales y grupos que juraron defender.

¿Cómo para pensarse no cree usted?

Juan Pablo Altamirano
Twitter: @jpaltamirano


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