Instagram Widget

header ads

Estrategia sin obediencia

¿Quién se acuerda cuando en Marzo de 2020, nos dieron a entender que el esfuerzo de confinamiento que nos pedían era de entre 2 semanas y 2 meses?... 



Parte del problema actual es la creación de expectativas falsas, y justo sobre eso es el punto para analizar. Lo que sucede en Jalisco es ya algo que rebasa más allá de las cifras la credibilidad en el gobierno, en la sociedad misma, nos cuesta trabajo asimilar cómo se deja a las puertas de una cruz verde a una persona con Covid19, y el personal que se niega a darle atención y además desconoce de protocolos e información sobre cómo debe manejarse a un paciente en esas condiciones, el paciente murió a las pocas horas, el caso no mereció siquiera un mensaje de la autoridad municipal, del propio Gobierno del Estado, esa persona se convirtió en una estadística más de la incontrolable suma de contagios y fallecimientos.

Este viernes, el Gobierno anunció el análisis de la mesa de reactivación económica y salud, en la agenda está el anuncio de la procedencia o no al regreso a clases presenciales anunciada desde el año pasado; la semana pasada, el Gobernador Enrique Alfaro en un video de más de 9 minutos explicó el comportamiento del COVID-19 en la entidad y lo refirió como un tema delicado, ese mismo día 120 muertos consecuencia del Virus.

La cifra reportada por RADAR Jalisco cada día no baja de un promedio de mil a mil cien infectados, y faltarían las pruebas particulares, las que se realizan en laboratorios privados y en salud digna, el tema de los discursos de la llamada disponibilidad de camas que contrasta con los reportes en redes sociales y en el vox populi donde es imposible en zona metropolitana ingresar a un paciente, y de esto, sólo las gráficas oficiales parce que se muestran sin la realidad de frente.

¿Qué se dirá en el próximo informe del Gobernador?... ya no es una pregunta que parece importarle a la gente; un regaño otro botón con horario restringido… y ese es el problema, que aún existe gente que culpa al gobierno de la crisis pandémica fuera de control, desde el principio el uso del cubre bocas ha sido obligatorio, incluso en el primer discurso se advirtió de multas y arrestos, pero esas primeras medidas fueron declaradas como violatorias a los derechos humanos. ¿Qué sigue? Un toque de queda?... habría en todo caso quién lo cumpla?... en pleno botón de emergencia cientos de fiestas, incluso algunas convocadas en redes sociales, la ausencia de la autoridad fue por demás evidente y donde hubo reportes, la policía dijo que habían apercibido, pero imposible poder hacer algo porque era propiedad privada. 

Seguro presumir que la vacuna ha llegado y será esperanza tampoco será un discurso que valga, pues mientras nos llega, el tema económico ha sido un factor que ha jugado en contra de las estrategias adoptadas con el paso de los Botones anteriores, tampoco creo que deba mencionar a los asesores que contrató para decidir algunos procedimientos, eso significaría repartir culpas.

Yo esperaría una estrategia acompañada de un tema económico, y mano dura, sin violentar el estado de derecho pero en un sentido de dejar claro que la responsabilidad individual no ha sido del todo bien entendida, negocios sin tapetes, sin toma de temperatura, sin gel, sin protocolos, transporte público en las mismas y espacios abiertos sin sana distancia.

Esto se sale de las manos, y necesitamos ahora si de una operatividad real y no de un discurso egoísta y con la visión desde un escritorio y una taza de café, se trata de vidas, de la salud y del peso económico que conlleva, no es un asunto de pleitos políticos ni de una agenda que lamentablemente tuvo que esperar una semana para un anuncio, insisto, como si el virus procede en horarios, días y situaciones específicas; es momento de que ver en ejecución un proyecto que convenza y ejecute o será quizá la última vez que se pueda creer en el ya desgastado discurso de un botón que solo sirvió para asustar y quebrar sin que los verdaderos responsables paguen por su rebeldía y falta de empatía.

Ramiro Escoto
Twitter: @Ramiro_Escoto

Publicar un comentario

0 Comentarios