martes, 12 de enero de 2021

¡Maldita Censura!

"Todas las censuras existen para impedir que se desafíen las concepciones actuales y las instituciones existentes.  Todo progreso es iniciado al desafiar las concepciones actuales y es ejecutado al cambiar las instituciones existentes. Por lo tanto, la primera condición para el progreso es la supresión de la censura”  -George Bernard Shaw-



Gran revuelo causaron las decisiones de los directivos de las principales redes sociales en el mundo, Facebook e Instagram, propiedad de Mark Zuckerberg, y Twitter en manos de Jack Dorsey; de suspender de manera indefinida las cuentas del todavía Presidente de los Estados Unidos, Donald Trump.

La justificación, según trascendieron algunas declaraciones, refería a la violación de los términos y condiciones de las mismas, no obedecer las reglas, para ponerlo en palabras más simples.

Casi de inmediato, en medio de aplausos por un lado y condena desde el otro; diversos sectores políticos y sociales alrededor del mundo expresaron su sentir ante la decisión.  Para unos una medida responsable, para otros censura.

Pero vamos por partes y definamos primero el término:

De acuerdo con las filósofas mexicanas María Antonia González Valerio y Rosaura Martínez Ruiz, censurar versa sobre el límite entre lo mostrable, lo decible y lo no mostrable.  Dentro de estos límites se establece la moral, la ofensa, la percepción estética, el juicio del gusto, la intolerancia y la corrección política.


Por otro lado, 
según Jesús Reyes Heroles, la censura política se presenta como una especie de práctica responsable y legítima del gobierno en defensa de su proyecto político, al que debe escudar de sus enemigos, incrustados en los círculos intelectuales, científicos, empresariales y medios de comunicación. 

¿Es censura la acción en contra de Donald Trump?

Uno de los puntos que pocas, muy pocas personas toman en cuenta, es el hecho de que las redes sociales son empresas privadas, no son servicios ni programas de gobierno, es decir, son un negocio que obedece a intereses relacionados con las audiencias y que tienen el poder de cambiarse de "canal".

Si bien hoy son un importante medio de comunicación, quizás si asumimos algo de fundamentalistas si se trate de censura, lo que sin duda representa un riesgo ante los poderes fácticos detrás de la industria de la comunicación. Pero permítame hacerle otra pregunta.

¿Hasta dónde se puede o debe entonces permitir que una persona incite al odio, la violencia y a tomar acción? 

Viéndolo desde el punto de vista de los libertadores en toda América Latina, también pueda considerarse censura el intentar callar las voces de aquellos que incitan "a tomar las armas, en aras de la libertad".  Al final el mundo no cambió pidiendo permiso, aunque siempre será buena idea, tratándose de una sociedad velar por el bien común.

Para el caso concreto de México vale la pena revisar un poco las prácticas de López Obrador, en donde por un lado presume la libertad de expresión, en el extremo opuesto; su esposa Beatriz Gutiérrez Müeller "la no primera dama", ha exigido en más de un par de ocasiones a Twitter México que cierre las cuentas que le tunden en la plataforma, después de ser ella misma quien inicia el incendio.

“…Pedirle a Twitter y ‘Face’ que nos expliquen cómo es que venden publicidad para bots, y, además, sobre todo que rindan cuentas, que haya transparencia, cuánto ingresa a las empresas de México por compra de publicidad” replicaba el Presidente en mayo de 2020.

Sin duda, el tema es importante para el titular del ejecutivo, toda vez que si su amado y entrañable amigo Trump, fue objeto de la ¡Maldita Censura! bien sabe que ello pudiera ocurrirle a este o a algunos de sus simpatizantes, si los reclamos, producto de la situación que priva en el país de manera acumulativa, aumentan la presión social ante los pocos y tristes resultados de su gestión.

Mención aparte merece la declaración de la Canciller Alemana Angela Merkel al respecto en la que refiere; que la decisión de Twitter de eliminar la cuenta del presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, es "problemática", en la medida en que la eliminación de mensajes de odio en las redes sociales entra en conflicto con la libertad de expresión.  Quizás habría que recordarle a la canciller que justo por permitir esos mensajes de odio, NAZIS.

La realidad, nos guste o no, es que un espacio como el que brindan las redes sociales que, sin duda, debiera ser incluyente, transparente y democrático, se ha convertido en un campo de batalla desde hace años (por no decir lodazal) donde lejos de informar, la norma parece ser polarizar y confundir a los usuarios que buscan información clara y concreta.

¿Cómo para pensarse no cree usted?

Juan Pablo Altamirano
Twitter: @jpaltamirano



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