miércoles, 20 de enero de 2021

Trump: el legado de la vergüenza

La imagen habla más que miles de palabras: la partida de Donald Trump de la Casa Blanca cierra momentáneamente uno de los capítulos más sombríos de la democracia estadounidense. 



Joe Biden será a partir de hoy presidente de los Estados Unidos y con él llegan asomos de una restauración a una vida democrática más estable, de una política diplomática, con oficio, y a la disminución sustancial del encono que imperó en la vida pública y social del país más poderoso del occidente del planeta.

La última aparición mediática de Donald Trump como presidente en la que tuvo voz, fue un ejercicio de autocomplacencia, en el que habló de endebles y sobrevendidos logros que palidecieron ante lo que fue visible para la gran mayoría: un régimen de caprichos, integrado por un incendiario discurso de división y rivalidades provocadas que sacudió para mal el status quo de la política internacional. 

La realidad es que el régimen de Trump fue tan incierto como opaco. Dentro de los logros de su administración se encuentra la actualización del tratado de libre comercio de América del Norte, que en términos electorales no fue sino una tomada de pelo para los votantes que regalaron su fe a Trump en la espera de que su política económica trajera un renacimiento de la industria manufacturera americana. 

Fue de sobra conocido que el magnate nunca pudo desarrollar relaciones sanas con la Unión Europea, especialmente con Angela Merkel, la canciller alemana, y uno de los íconos de la política internacional de nuestra era, con quien constantemente sostuvo episodios tan incómodos como vergonzosos. 

El manejo de la pandemia puso en evidencia a un Estado que mintió a su pueblo, que antepuso sus ideales políticos y sus aspiraciones electorales por encima de la salud pública. Un presunto contagio que se asimiló como acto de campaña y una recuperación en fastrack, tal como muchas de las proclamaciones de emergencia nacional y los indultos que se otorgaron por centenares desde el vergonzoso 6 de enero de 2021 hasta ayer.

Trump se va por la puerta de atrás, abandonando la capital antes de la toma de protesta de su sucesor, dejando tras de sí un legado de vergüenza, fracaso, división y una gigantesca tarea para Joe Biden de reunir a un país fracturado y engañado, con el reto de hacerlo sin mesianismos ni protagonismos, en el que el centro de la historia sea ese pueblo que se cansó de apagar un incendio a diario.

México tiene mucho para mirarse a sí mismo en ese espejo, pues vive una realidad parecida, con toda proporción guardada. 

Los Estados Unidos parecen haber recuperado la razón, y con ello la cordura, apenas 15 días después de haber sido el epicentro de la locura política.

Orson Ge
Twitter: @orsonjpg


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