martes, 9 de marzo de 2021

Evaluación: el camino de la elección

Ante ya el próximo inicio de las campañas electorales, es pertinente poder hacer una reflexión sobre cómo evaluar a quienes se presentan para qué sean elegidos por los ciudadanos. 



Primero, no esperes a que el candidato llegue a tu puerta, investiga quiénes son, cuál ha sido su vida personal, profesional, educativa, de trayectoria en la sociedad, si es que ha sido exitoso en los trabajos donde ha estado.


Al menos en estas circunstancias, podrás evaluar si no es necesario qué tenga un ingreso en el gobierno que pudiera llegar a corromper a dicho candidato es decir, que se pueda mantener sin necesidad de trabajar para el gobierno. Esto no quiere decir que todos sean unos ladrones o bien, que sea mal candidato o mal funcionario. A lo que me refiero, es que una vez que termine su cargo en tres años, pueda volver a las actividades que realizaba sin necesidad de pensar en ser un chapulín de la política para seguir manteniéndose en una vida fácil y sin preocupaciones, cobrando cada quincena un sueldo que no desquite


Dentro de la función pública, puedes encontrar a políticos de carrera, los debe de haber, son los que han destacado y sobresalen de los demás por su trabajo, por su iniciativa, por su visión y sobre todo, por su desempeño dentro de el ámbito político.


Si en tu evaluación, el candidato no ha sido destacado en el ámbito privado o bien en el servicio público ha  sido un funcionario más sin haber propuesto algo interesante, cambiado algo importante o aportado a la vida política y pública del Estado ese nunca será un buen candidato y mucho menos, un buen funcionario


Un punto importante para evaluar será la procedencia de este candidato antes de ser postulado por el partido político al cual busca representar, recordemos qué quien busca representar es al pueblo sin embargo, esto no sucede en la práctica ya que el 90% de los funcionarios públicos de elección popular, defiende los intereses de su partido y al mismo tiempo, sus propios intereses, para poder mantenerse en el poder sin más que para recibir un sueldo que, insisto, no llegan a desquitar


En lo personal considero que una persona que ha cambiado no una, dos o hasta tres veces de partido político, no es alguien en que se pueda confiar y lo único que busca es mantenerse de acuerdo a la corriente que pudiera llegar a obtener la mayoría de votos. Eso no es un buen funcionario. Un candidato así, llega a traicionarse asimismo Al haber traicionado sus principios, sus valores, hasta su propia familia por seguir viviendo del erario público. 


Hoy nos toca a los ciudadanos hacer una evaluación profunda antes de emitir nuestro voto, no se te olvide, sal a votar este próximo 6 de junio.

Fernando Dessavre

Twitter: @FerDessavre

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