viernes, 12 de marzo de 2021

Rompan lo que quieran

Cada día son más las personas que están de acuerdo con las causas feministas.




Es sencillo encontrar en la calle, en los medios de comunicación y en la plática diaria las razones para concluir que el México de hoy es un lugar en el que el miedo de las mujeres en su casa y fuera de ella no sólo tiene explicación sino que es prácticamente inevitable.


Hemos normalizado las aterradoras historias en las que no se necesita tener a un extraño enemigo para profanar la paz de nuestras madres, hermanas, compañeras, amigas, conocidas, de todas


Normalizar no está bien, y mucho menos en este caso. 


Después nos enfrentamos a la muy estrecha narrativa de los hombres que pretenden revictimar a las ya de por sí golpeadas -a veces literalmente- causas y denuncias, tratando de descargar las culpas del barbarismo machista a una provocación, a una hora de la madrugada, a una ubicación... a un absurdo pensamiento.


Tras todo esto, nos enfrentamos a quienes están de acuerdo con la causa, pero no con los modos, a quienes apuntan que hay formas de protestar, que antes las cosas se hacían diferente...


No puedo concordar con esa manera de pensar, por eso, desde esta muy discreta columna yo les digo a las valientes, sí, a las que salen a protestar porque no encontraron otro camino, porque les cerraron la puerta, porque las ignoraron, porque las tiraron de locas, y las que les dijeron que "estaban en sus días", a ellas les digo: ROMPAN LO QUE QUIERAN.


Porque la mayoría no escucha

Para quienes sostienen que las causas pacíficas tienen eco les tengo dos palabras: Marisela Escobedo.

Los oídos de las autoridades se encuentran cauterizados al diálogo tradicional. Lamentablemente vivimos en una época en que se tiene que llamar la atención de los gobernantes a través de sus intereses, y aunque el orden público es un terreno muy delicado, no existe en el panorama una alternativa viable para que el choque sea significativo, a razón de que las voces sean escuchadas, aunque sea una vez al año.


Porque son muchos los hombres que no han entendido

No tardamos mucho tiempo para que después de la marcha de este año, salieran en los medios las absurdas reacciones de sectores de ese pacto patriarcal que para muchos hombres sólo vive en el imaginario colectivo de los grupos feministas, pero que está anquilosado en el razonamiento de un sector no pequeño de un grupo de mexicanos, uno que cree dominar el rumbo y la toma de decisiones, pero que no debemos olvidar, que no es mayoría en México.  

Falta mucho camino por andar para lograr no un entendimiento, sino una compaginación en esta nueva dinámica de roles que supone una sociedad integradora, en que las cuestiones de género no supongan diferencias discriminatorias, sino una vía de equidad, igualdad, y un ideal supremo en las protestas de este y todos los años: seguridad para todas.


Porque el presidente no se da cuenta

No existe analista que pueda describir cómo quien se ostenta en el liderazgo más grande del país puede reducir esta causa, encima de cualquier otra, a un discurso donde la víctima deba ser el mismo presidente. 

La causa feminista tiene un ausente estratégico en quien debería ser uno de sus primeros promotores. 

Conocemos de sobra la cantaleta de las funcionarias mujeres en el gabinete, de las diputadas y senadoras, y por favor, no querramos inventar el agua tibia: la colaboración de mujeres en puestos de este calibre ya existió en otros sexenios, y aunque aceptamos que en menor cantidad, el número palidece contra la verdadera contribución y protagonismo de estos puestos; y siendo francos, ni la Secretaria de Gobernación, ni la de Energía, ni la de la Función Pública, para mencionar las más notables, juegan un papel fundamental en una administración en la que la toma de decisión es centralista y monocéfala.


Lo que queda por delante del momento que vivimos hoy, es qué discurso, qué postura y qué acciones se tomarán una vez que, otorgada la voz y la razón transitemos a un nuevo momento de la relación social que este reto supone. Me enorgullece decir que existe una buena cantidad de hombres dispuestos a agregarse a los legítimos esfuerzos desde una perspectiva sana y coadyuvante para el desarrollo de un entorno en que la mujer pueda desenvolverse segura y en paz, porque simplemente no existe otra vía.


Mientras tanto, y mientras el pacto no se rompa, ustedes rompan lo que quieran.

Orson Ge

Twittter: @Orsonjpg 

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