martes, 11 de mayo de 2021

Campañas de vergüenza (parte 1)

Tengo 41 años de edad, me ha tocado presenciar muchas elecciones municipales, estatales y federales. En mi casa se hablaba de política todo el tiempo, quizás porque mi padre fue servidor público durante 20 años. Se discutía, se criticaba, se analizaba la política. Y dentro de esas discusiones, en etapa electoral, hacíamos lo mismo. Desde pequeño escuchaba a mi padre, a mi madre, después a mi hermano, hablar de política, y gracias a eso, me fui formando un criterio propio.






No soy un experto en política, pero tengo un criterio formado, que a mí me sirve para analizar, y calificar a los políticos y no políticos, que aspiran a gobernar, llegar a la cámaras y congresos, y al que aspira a tomar protesta como presidente de nuestro país.


En todas elecciones vividas, no había vivido unas campañas tan pobres, pero no pobres en recursos económicos. Pobres en propuestas, pobres en sustancia. Y vaya que habíamos sufrido campañas políticas bastante pobres en propuestas, con ocurrencias, pero, al menos yo, no había tenido la desdicha de ver a políticos prometiendo acciones que no les competen, bailes en lugar de propuestas, candidatos improvisados de la farándula y deportes, que desconocen totalmente las funciones del puesto al que aspiran llegar.


Los vergonzosos candidatos a presidentes municipales del AMG.


La mayoría de los candidatos (y las candidatas) a presidente municipal del AMG desconocen lo que contiene y legisla el artículo 115 constitucional, que establece las atribuciones que tienen los ayuntamientos, esos que aspiran a presidir. Entre esas encontramos: agua potable, alcantarillado, tratamiento y disposición de sus aguas residuales (para los municipios de Guadalajara, Zapopan, Tonalá y Tlaquepaque, esas atribuciones y obligaciones recaen en el SIAPA, organismo descentralizado del gobierno del estado). 

Pero hay candidatos, como Dolores Pérez Lazcarro, que pretende gobernar Guadalajara por ‘Futuro’, que nos propone cambiar tuberías para evitar fugas. Sí, es algo que se debe hacer, y de manera urgente, pero me gustaría que respondiera lo siguiente: ¿Tiene algún dato de cuánto costaría hacer eso? ¿De dónde se obtendrían los recursos para financiar esa buena intención? (porque para mí, eso es, no más). Además, ¿no es eso una atribución y responsabilidad del gobierno estatal?


Otro ejemplo de demagogia en materia de propuestas, son las que el señor Pablo Lemus, que ahora aspira a gobernar el municipio de Guadalajara, nos brinda. Después de haber sido presidente municipal de Zapopan, en dos trienios consecutivos. Pablo Lemus prometió durante el debate del 09 de mayo de 2021, organizado por la Federación de Estudiantes Universitarios (UDG), y que fue transmitido por el Canal 44 de la misma UDG, subir el sueldo de los brigadistas forestales de todos los municipios, incluidos los de Guadalajara (por el reciente incendio que sufrió el bosque de La Primavera), con la salvedad de que el Ayuntamiento de Guadalajara no cuenta con brigadistas forestales en su nómina. Vaya ocurrencia originada por la ignorancia, señor Lemus. ¿O lo hace con conocimiento y a pesar de eso pretende engañarnos?


Pablo Lemus también hizo una propuesta que me parece grave, incluso vergonzosa: crear un fideicomiso para la utilización del suelo. Es básicamente la creación de un fideicomiso para el impuesto del incremento al CUS (Coeficiente de Utilización del Suelo). Lo cual es permitir que los constructores sobrepasen el CUS, claramente establecido en el Código Urbano del Estado de Jalisco, y que se les cobre un impuesto por cada metro cuadrado que lo sobrepasen, y esos recursos irían a ese fideicomiso que tendría como objetivo destinarlos a obra pública. Es decir, legalizar lo ilegal. 

Señor Lemus, desde aquí le digo, como autoridad municipal, debe cumplir y hacer cumplir las leyes y reglamentos que le competen, y encontrar o crear mecanismos jurídicos para legalizar lo ilegal, me parece corrupción y muy lamentable.


O el candidato Tonatiuh Bravo Padilla, del partido ‘Hagamos’, que durante el mismo debate, prometió proteger jurídicamente el Bosque de La Primavera, pero sin decir más, sin ahondar a qué tipo de protección jurídica se refiere, y cabe resaltar, que el Bosque de La Primavera, no está en territorio tapatío, y por lo tanto, no tiene atribuciones sobre el mismo, limitándose a la participación como vocal en la junta de gobierno del Organismo Público Descentralizado del Bosque de la Primavera. Y alguien debería recordarle al candidato, anteriormente político del PRD y Movimiento Ciudadano, que solamente el 18.7 por ciento de la superficie del bosque es propiedad del gobierno del estado (no municipal). Lo restante se reparte entre particulares (57.4 por ciento) y ejidatarios (23.8 por ciento).

Fin de la primera entrega.

Juan Pablo Macías Salazar
Twitter: @JPMaciasSalazar


  1. Triste que los alcaldes no entiendan sus limites y responsabilidades, para así poder ofrecer alternativas ideales con planeas viables.

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