viernes, 16 de julio de 2021

La mala nota es él

Estamos a unos meses de cumplir tres años de esterilidad gubernamental.




Tras verlo prácticamente en todos los días de su administración, hemos escuchado todo tipo de declaraciones de la boca del presidente López Obrador, sin embargo al escarbar la tierra en búsqueda de resultados prácticamente nos quedamos con las manos vacías.


López Obrador se queja una y otra vez de lo que él llama "prensa conservadora", "mensajeros del régimen de corrupción", y es que tanto en información como en opinión, la gran mayoría de lo que se puede escribir acerca de la presente administración raya en lo negativo, pero no se entienda esto como mala voluntad del escribano, sino como un ejercicio de retrato de la realidad. Encontrar la nota positiva se convierte en una tarea titánica cuando a todas luces, la nota mala es él; siempre él.


"Al carajo", "fuchi caca", y otras expresiones que el mismo presidente ha lanzado al estrellato, resultan las notas, con y sin color, que los "pasquines inmundos" -otra de las frases célebres del presidente- han utilizado de manera literal para enmarcar los momentos en que Andrés Manuel desde el púlpito presidencial en ocasiones pierde la cabeza, o en otras sale con gracia por la tangente, pero que innegablemente son momentos en que la misma sobreexposición a la que voluntariamente se somete el tabasqueño, lo arrinconan a la contradicción, a la ira o simplemente al cinismo.


Pero la culpa no es de la prensa que lo critica, y mucho menos especialmente de aquellos que con tanto tino han logrado desenmarañar los círculos de opacidad, corruptela e influyentismo que en ocasiones parecen rodear más de la cuenta a quien clama "pasar por el pantano y no manchar su plumaje".


No es culpa de la prensa que la supuesta austeridad haya dejado a miles de niños enfermos en la indefensión. Tampoco es culpa de la prensa que el avión presidencial no salga ni rifado. Mucho menos es culpa de la prensa que el presupuesto 2022 vaya a afectar a más de 4 millones de familias por recortes en presupuesto de salud. Otra vez, la nota mala es él.


La culpa está cautiva en las revanchas, en las iniciativas a las que no se les mueve una coma, en gobernar con resentimiento, en las promesas incumplidas, en las ambigüedades, en las contradicciones, en las mentiras.


¿O acaso se pensó que nadie cuestionaría por qué los recortes se hacen en adquisiciones de salud y no en las faraónicas obras a las que la supuesta 4T no les ha rebajado un sólo centavo?; ¿Acaso debemos voltear la mirada cuando en apariencia un tren vale más que la vida de un puñado de niños?


No sé ustedes. Pero desde este espacio resulta ofensivo que haya iniciado  la "carrera" por el 2024 cuando la elección anterior no ha dado siquiera un sólo fruto. Tantos asuntos, tantos problemas sin resolver, más los que se sumen y resulta que la mitad de los responsables tienen la vida y la mirada puesta en un proceso electoral.


Insisto, la mala nota es él.


Orson Ge

Twitter: @Orsonjpg


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