lunes, 19 de julio de 2021

Ridículos bots

Revisando mi timeline del Twitter llegué a una publicación del comediante Franco Escamilla, el que muy a su estilo muestra gran carga de ironía y sarcasmo, a la letra dice:





“WOW! en ese tweet (del 2015,por cierto) estaba hablando de la falla de San Andrés. Y tú no eres mi seguidora (ya chequé) pero me queda claro a quien sigues”


Respuesta directa a otro tweet salido de una cuenta nombrada como “sher holmy” y que dice :


“Chayotero!!! Que triste ha de ser tu vida vendiéndose al mejor postor… A tus seguidores nos caga que hables de amlo!!!”


Todo comenzó cuando el comediante Escamilla se burlaba de las constantes fallas de un tal “Andrés” y que afectaban a mucha gente, específicamente a la de Baja California, en referencia directa a la falla geológica de la zona “californiana” que provoca constante actividad sísmica; chiste al fin y al cabo pero que usó una palabra clave que activa todos los algoritmos existentes para echar a andar una maquinaria de protección cibernética, escribió la palabra “Andrés”, que es solo eso, una palabra más.


Para la mala fortuna de Escamilla tiene más de 3 millones 900 mil seguidores en Twitter, lo que lo convierte en un líder de opinión peligroso para el régimen morenista, así de fácil, así de claro.


Un “bot” es un programa de software que cohabita en la internet y fue creado, por un humano, para realizar solo tareas repetitivas . Entre sus labores automáticas están: enviar mensajes, correos electrónicos o postear en redes sociales como Twitter, Instagram o Facebook. Por lo general son programados para reaccionar a pulsos claves como una palabra, en este caso: “Andrés”.


Por eso afirmo que las máquinas jamás sustituirán al ser humano, les falta eso que solo da el libre albedrío.


Me resulta ya una tarea insostenible lo que hacen estas granjas de BOT’S al servicio del habitante de Palacio Nacional, porque ni siquiera invierten en la protección de los sitios oficiales del Gobierno de México, para protegerlos de ataques cibernéticos, solo protegen hasta la incongruencia a Andrés Manuel López Obrador.


Ridículo resulta la manera en la que estos algoritmos reaccionan a la más mínima provocación poniendo de manifiesto las ahora ya imposibles de ocultar, hordas de robots al servicio de Andrés, práctica tristísima que ya asoma problemas de estabilidad emocional.


La crítica forma parte del Servicio Público, el cuestionamiento es el “pan nuestro de cada día” de un Funcionario y la respuesta atinada e inteligente debería ser el sello de un Estadista, eso es lo que México necesita ; no un búnker enfermo de histeria y fobias imaginarias.


Sin importar que seamos “influencers”, líderes de opinión, poderosos o simples mortales, todos y cada uno de los mexicanos tenemos derecho a cuestionar al titular del Poder Ejecutivo y este no tendría porqué sentir que son temas personales, y así demostraría su temple, carácter, personalidad y madurez; lo que por desgracia hoy no veo ni escucho.


En mi memoria no recuerdo a un Presidente que tuviera “la piel tan delgada” y lo que es peor, que se hiciera de palabras con todos los sectores mexicanos.


Presidente que siendo un “Baby Boomer” se comporta como todo un “Z”, generación de cristal que según los especialistas, todo le molesta y todo le duele.


Ramiro Marmolejo Galindo .

Twitter :  @marmol_digital

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