lunes, 11 de octubre de 2021

Grillete de oro y perlas

No, si yo sí le tengo mucho respeto a los dispositivos móviles que combinados con las redes sociales se pueden convertir en todo un bloque opositor más poderoso que una bancada legislativa .




Así sucedió cuando una noche de la semana pasada se convirtió en una suerte de “última cena” campechaneada con “la noche triste” …


Me refiero a que en un lujoso restaurante de la zona de Las Lomas de la Ciudad de México se encontró muy sanito a Emilio Lozoya Austin degustando unas exclusivas viandas en compañía de ciudadanos libres.


Esto no sería nota si no es porque Emilio Lozoya es el “soplón favorito” de Andrés Manuel López Obrador y quien técnicamente ¡está bajo arresto! Pero que ahora pudimos comprobar que sigue paladeando su mismo nivel de vida, cosa inimaginable en el imaginario colectivo, y es que todos creímos que Lozoya Austin estaba en un hospital, ya que se dijo que sufría de una agresiva anemia o por lo menos vestía a diario la “pijama rayas”, pero no, Don Emilio trae a la sumo un grillete electrónico, pero eso sí, chapeado en oro y con incrustaciones de pedrería fina, limitador de la libertad ¡que en su caso es VIP!


Entiendo que se trata de un testigo protegido de alto nivel que debe vivir una película digna de Hollywood, pero no por el despliegue policiaco que lo rodea sino por la cara producción que lo abraza.


¿Qué mensaje pretende dar la gestión lopez-obradorista? Dudo mucho que hayan medido el impacto mediático de este desliz de burguesía pero que ahora no saben ni como tapar toooodo el Sol con un simple dedo.


No encuentro el calificativo para tan desvergonzada muestra de los privilegios que tienen ciertos mexicanos, y hasta en eso nos podemos dar cuenta que en México hay delincuentes de poca monta y otros de primer nivel o incluso los VIP, “very important pillo” , como el ex director de Pemex.


Todo le sale mal a esta 4T, como se dice en el barrio, “si compran un circo les crecen los enanos”… Apenas puedo imaginar el tamaño de entripado que pasaron algunos polichairos al ver otra vez como una simplada les echaba a perder el teatrito.


La señal es mala, huele a impunidad, a corrupción, a clasismo, a más de lo mismo, ahora de nuevo gran parte del pueblo bueno se da cuenta del tipo de Gobierno Federal que tenemos y la broma de Justicia que impera en nuestro México.


¿Cuánto más puede esperar este país? ¿Cuánto más puede aguantar esta sociedad?, una vez más la realidad superó a la ficción.


Emilio Lozoya Austin cena en el lugar de su preferencia mientras México continúa en su lugar de antaño … ¡la burla! 


Ramiro Marmolejo Galindo

Twitter:   @marmol_digital

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