Instagram Widget

header ads

Fanatismo

 Podrá ser el primero del mundo pero eso no le da nada a favor para hacer lo que le plazca por el mundo entero. 



Donde hay uno que quiera ir en contra del sistema, siempre habrá otro que le haga segunda y luego les sigan unos más que se nieguen a entender lo que científicamente está comprobado y sobre todo lo que ha sido un bien demostrado en el paso de dos años: la vacunación contra el COVID-19.

La noticia del día de hoy es la del jugador de tennis número uno del mundo, el serbio Nolak Djokovick quien esperaba pasar el filtro impenetrable del gobierno de Australia, ese que cerró sus fronteras casi desde el día 1 en que el mundo colapsó.

La ministra australiana del Interior, Karen Andrews terminó por negar el acceso al serbio dejándolo unas cuantas horas en la sala del aeropuerto de Tullamarine, en Melbourne.

Ningún permiso, ni cualquier “acuerdo” que le hayan anticipado y asegurado su entrada al país y su participación al Abierto de Australia hizo que saliera con éxito.

Noticia que deja ver a un jugador que no solo ha evidenciado su ira desmedida cuando pierde algún juego, a un hombre prepotente, arrogante y ventajoso.

Las reglas en el mundo están siendo claras y fronteras como la de Australia que ha logrado controlar la pandemia de una forma ejemplar, tienen que ser respetadas por quien sea.

A Djocovick le quitaron teléfono y estuvo incomunicado mientras esperaba que sus abogados llegaran a un acuerdo con los organizadores y el gobierno.

Pero lo más atractivo visualmente es este par de hombres que fueron a apoyar al serbio a las afueras del aeropuerto.

Uno con acordeón en mano, pants y tenis negros, y el otro con bandera y playera de su país.

En modo fanáticos, con el propio entusiasmo de quien apoya con ojos cerrados y oídos sordos lo que su ídolo cree, profesa y sostiene con sus acciones.

Dos hombres que sin cubre bocas respaldan el rechazo a las vacunas y la misma respuesta de gobierno del país que los acoge.

Una imagen de fanatismo es lo que vemos, y cómo también se nota no hay muchos que le sigan la corriente y la fiesta de arrogancia de Djkovick, porque podrá ser el primero del mundo pero eso no le da nada a favor para hacer lo que le plazca por el mundo entero.

Usted y yo somos el señor de lado izquierdo que pasa con la maleta y cubrebocas sorprendidos de ver a este par queriendo hacer escándalo cuando no lo hay.




Laura Garza

Twitter: @LauraGarza

Publicar un comentario

0 Comentarios